La comunidad científica venezolana vive un momento de incertidumbre y desafío después de que el principal centro de investigación científica del país, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), sufriera daños significativos.
Científicos y académicos esperan ver cuál será el impacto de estos daños en el ecosistema de investigación, que ya enfrentaba dificultades estructurales debido a la prolongada crisis económica y la falta de financiamiento adecuado para equipamiento, infraestructura y proyectos de largo plazo.
Expertos consultados señalan que, a pesar de contar con talento y dedicación, solo un número reducido de científicos permanece trabajando en el país, mientras que muchos otros han emigrado en busca de mejores condiciones de investigación en el extranjero.
Los investigadores destacados han alertado que la pérdida o deterioro de infraestructura clave puede frenar avances en áreas como biotecnología, física y ciencias ambientales, limitando además la formación de nuevas generaciones de científicos.
Este escenario resalta la importancia del fortalecimiento institucional y del apoyo internacional para sostener la investigación científica en Venezuela, un país que históricamente ha proyectado iniciativas importantes en educación superior y desarrollo científico.